04 mayo 2007

FLOWER POWER: el poder de las flores o las flores al poder


Mucho, ya que hoy ya no se consideran los ramos de flores como fines a sí mismos sino como un verdadero accesorio de decoración.
La tendencia es proponer junto a las flores, una gran variedad de fragmentos vegetales como semillas, ramas, frutas y verduras. Hojas exóticas, palmeras insólitas, porciones de tortuosas ramas, frutas sumergidas en cera, arquitectura de bambúes son algunas de las propuestas que pueblan los escaparates de las floristerías. Las mismas que más tarde apreciamos en la entrada o sobre las mesas de nuestros restaurantes.

Las nuevas geometrías vegetales tienen la valía de insertarse en la decoración de interiores no como complemento sino como protagonistas. Y a raíz de estas estudiadas composiciones están verdaderos maestros del arte floral que hoy se hacen llamar flowers designers. Todo para hacer entender que su trabajo va mucho más allá de un ramo de flores y que se trata de una verdadera forma de interiorismo.

Es entonces cuando las composiciones florales son capaces de crear una relación muy coherente con el mobiliario del restaurante, tanto en su aspecto minimal como en su aspecto neo-barocco, en su carta, en su gastronomía.
El nuevo estilo floral tiene el propósito de acercar al hombre a la naturaleza a través de efectos escenográficos que nunca tendríamos que dejar de sopesar en nuestro negocio.
Así que, como comentó un famoso guru de la moda floral, eliconias (preciosas flores tropicales que se parecen a papagayos) para superar los rígidos inviernos y maridar con guisos cálidos y sabrosos, pero nunca peonias australianas para descorchar un vino de reserva.
Aunque los floristas de toda la vida aconsejan elaborar los centros de mesa con la misma sucesión de las estaciones y del cambio de las cartas para que la fuerza de la naturaleza se sienta en el plato y sobre la mesa.